España y la gastronomía viven un tórrido romance desde hace muchos años. Capital culinaria a los ojos del resto del mundo, con algunos de los mejores chefs y restaurantes del planeta, programas televisivos de cocina a todas horas y una gran oferta de locales para todos los gustos (y bolsillos).
Lo lógico es que hubieran surgido una legión de «cocinillas» y aprendices de cociner@, pero hay un problema: los españoles no tienen tiempo para cocinar. Quizás por ello, la comida a domicilio vive un momento esplendoroso y se estima que mueve cada año 120 millones de euros en España.
Según una encuesta de Just Eat (una empresa de comida online de gran éxito y facturación), el perfil de consumidores de este tipo de servicios está muy marcado: suelen ser hombres, alrededor de los 45 años, y con un gasto medio que está entre los 15 y 30 euros por pedido.
Recetas sencillas y opciones variadas
La gran novedad es una nueva tendencia en auge, los llamados Dinner Kit, ingredientes frescos y listos para cocinar siguiendo al detalle, paso a paso, la receta que incluye. De esta manera las personas que no tienen tiempo para planificar, comprar y preparar una comida, pueden acelerar todos los procesos con recetas sencillas y de fácil elaboración (el precio es inferior al de los supermercados habituales).
Este nuevo servicio tiene su origen en Suecia (hace casi una década) como respuesta al abuso de comida rápida de los ciudadanos, funcionando más que bien en bastantes sectores de la sociedad. En la actualidad, las opciones de Dinner Kit son bastante variadas: la oferta incluye comida tradicional (la de toda la vida), líneas gourmet (para las personas más exquisitas) o, como no podía ser de otra manera, la vegetariana (siempre según el gusto de cada persona). Propuestas que rondan normalmente los 10 euros por persona y que además se adaptan a nuestro ritmo de vida.
Sólo hace falta sacar el cocinero que hay dentro de nosotros.
Fuente: The Gourmet Journal