La llegada del calor implica el pistoletazo de salida de los festivales de música en toda España. En los próximos meses ciudades y pueblos de todo el país van a recibir la llegada de grupos de primer nivel internacional y nacional, de todos los estilos y para todo tipo de público (con especial atención para el turismo foráneo). Uno de los que marca la temporada es el Primavera Sound de Barcelona, que empieza oficialmente hoy tras unas jornadas previas para entrar en calor (ayer, sin ir más lejos, hubo día de acceso gratuito en el recinto principal, con actuaciones de grupos como El último Vecino o Suede).
El Primavera Sound de este año maneja cifras de órdago: 349 actuaciones, 19 escenarios (la mayoría en el Parc del Fórum, que será su recinto central) y una cifra de asistencia que estará alrededor de las 190.000 personas. Unas cifras que han convertido el festival en referencia internacional, tanto que las entradas para esta 19ª edición del certamen están agotadas desde hace meses y el mercadeo de la reventa está en pleno auge. El macrofestival, que también incluye actuaciones en otros recintos emblemáticos de la ciudad como el CCCB, el Barts o la Sala Apolo, cuenta con una mezcla ecléctica que permite el zapping de los asistentes, en función de sus gustos y necesidades.
Los platos fuertes de este año son bandas de éxito masivo como Radiohead (ocho años sin actuar en Barcelona), Pj Harvey, Sigur Ros, Tame Impala, Animal Collective o Beach House. Además, también tienen garantizado el interés del público leyendas como Brian Wilson (antiguo líder de The Beach Boys) o el músico y cineasta John Carpenter, y figuras de culto emergentes como son Kamasi Washington y Julia Holter. El festival tampoco se olvida del talento nacional, con la presencia de más de 20 bandas españolas y Manel o Los Chicos a la cabeza.
Con la idea de convertir la música independiente o alternativa en éxito masivo, el perfil artístico del evento engloba especialmente el pop, el rock y la música electrónica. Por ello, la edad media del festival se sitúa entre los 25 y los 35 años, siendo el 46% de procedencia extranjera (en su mayoría británicos, franceses, italianos y alemanes). El impacto total en Barcelona se estima en 94,8 millones de euros y el presupuesto se mantiene en 11 millones (misma cifra que en 2015).
Fuente: El Periódico