Durante estos días verano que está haciendo tanta calor, conseguir que la comida se conserve y aguante más, es uno de los problemas principales. Viene siendo habitual cada año por estas fechas la proliferación de las intoxicaciones alimentarias, y para poder evitarlas, no está de más recordar algunos consejos para poder conservar los alimentos.
Según la experta en seguridad alimentaria Beatriz Robles, “no hay una fórmula maestra para evitar los riesgos y depende de cada tipo de alimento”:
Carne y pescado
Ambos han de permanecer refrigerados hasta que se vayan a cocinar o comer, y se han de guardar en la parte baja de la nevera porque es la más fría. No hay que mezclar diferentes tipos de carne y pescados juntos.
Si el pescado se va a consumir crudo, hay que congelarlo durante al menos 24h. a -20 grados y la carne no debe lavarse antes de cocinar para evitar extender microorganismos a otros alimentos o utensilios de la cocina.
Huevos
Los principales responsables de muchas intoxicaciones de verano, como la salmonelosis, sobretodo por preparaciones como la mayonesa. En casa, los huevos han de mantenerse en la nevera, y no se han de lavar antes de cocinarlos para evitar romper la cutícula que rodea la càscara y que evita que las bacterias entren en el interior. También es bueno cocinarlos a más de 75º para acabar con las bacterias y evitar las mayonesas caseras.
Fruta y verduras
Aunque son los productos menos peligrosos, hay que tener también en cuenta unos cuidados. Por ejemplo, las verduras que consumimos en crudo como las ensaladas, deben ser lavadas y desinfectadas. Y mejor comprar poco y más a menudo que llenar de golpe la nevera, para así preservar la textura y sabor de los alimentos.
Lácteos
En cuanto a los lácteos perecederos como la leche pasteurizada, yogures, quesos frescos, postres lácteos….siempre se han de conservar en la nevera. El queso, dependiendo de su tipo y grado de maduración, irá o no a la nevera: los tiernos y semicurados en ella y los curados, fuera, mejor en una quesera y siempre que la temperatura ambiente no sea superior a 22º.
Platos cocinados
Si nos sobra comida, se puede conservar en la nevera. Su duración dependerá de los productos utilizados para cocinarla. Si lleva pescado o huevo crudo, no debería ser más de 24 ó 48 horas, la carne y hortalizas duran más pero no deberíamos pasar de 3 ó 4 días. Otra opción es congelar el plato, pero se debería consumir en unos 2-3 meses para que no pierda sus propiedades y si lo descongelamos, no hay que volver a congelarlo.
Fuente: La Vanguardia