El pasado domingo 23 de abril se celebró Sant Jordi, el gran día de los libros (y las rosas) en España. Una tradición que anima a grandes lectores y aquellos que no lo son tanto, a comprar libros de todos los estilos, aunque éstos después se queden en la mesita de noche por leer, a veces durante meses.
Pero este auge por la lectura no parece ser puntual ni esporádico, porque según un reciente estudio publicado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (a través del Observatorio de la Lectura), la producción de libros en España ha crecido un 8,3% en el último año.
Aumento en la inscripción de libros
En total, se estima que durante el año 2016 fueron inscritos más de 86.000 libros (tanto en edición impresa -70,7%- como en electrónica -29,3%-). Destaca el aumento de la producción de libros en papel (un 6,4%) y, sobre todo, de la electrónica (un 13,3%), que se publican en formatos PDF, ePub, Mobi y también libros digitales.
El informe, que ha sido elaborado analizando los datos facilitados por la Agencia ISBN (International Standard Book Number), también señala que los libros dedicados a las Ciencias Sociales y Humanidades han tenido el mayor número de inscritos (un 31%), por delante de los de Creación literaria (21,4%) y Ciencia y Tecnología (14,1%).
Y, si nos centramos por comunidades autónomas, Madrid (32,4%) y Catalunya (28,3%) representan la gran mayoría de la producción (un 60,7%), seguidas de Andalucía y la Comunidad Valenciana (un 8,4%). A pesar de este notable repunte en la producción de libros en toda España, el sector editorial y cultural español no esconde que hay muchas personas que han abandonado el hábito de leer. En concreto, según datos del CIS (el Centro de Investigación Sociológica), el 39,4% de los españoles no abrió ni uno en el año anterior del mencionado informe del Ministerio (2015).
El objetivo, en última instancia, es que libros impresos o electrónicos y lectores, nuevos, viejos y recuperados, terminen yendo de la mano.
Fuente: El Mundo