En un tiempo no demasiado lejano, las personas tenían en la lectura de libros una de sus mayores formas de entretenimiento, cultura y conocimiento. Como en su día dijo el escritor español Miguel de Cervantes de Saavedra: “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Pero esto parece ser pasado: el auge del ocio urbano, la televisión, el cine o, sobre todo, los nuevos dispositivos electrónicos (móviles, tabletas, portátiles…etc.) están arrinconando el placer de leer un buen libro.
Así lo confirma (ya teníamos la sospecha) el barómetro de septiembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hecho público esta semana, que afirma que el 36,1% de la población española no lee libros nunca o casi nunca. Es más: de los encuestados solo un 28,6% dice que lo hace de forma diaria.
Entretenimiento y cultura
Ante el descenso de ventas de los libros en papel, ya hace años que aparecieron con fuerza los que usaban los libros electrónicos, perfectamente adaptables a la era de las multipantallas. Sin embargo, aunque la gran mayoría (83,9 %) afirma conocer el formato, el 62,2% reconoce que nunca ha leído en él y, de ellos, uno de cada cuatro asegura que es improbable que lo haga en el futuro. Y es que la diferencia entre formatos es muy significativa: el 78,6% de los encuestados dice leer habitualmente en papel, frente al 11,2% que lo hace en formato digital.
De los encuestados, más de la mitad (51,8 %) no ha comprado ningún libro en el último año y entre los que sí lo han hecho, casi el 47% han adquirido una cifra entre los 2 y los 4 ejemplares (el género favorito españoles es la novela). Que se está perdiendo la cultura lectora también lo confirman dos datos que resultan curiosos: más del 60% ni le han regalado ni ha regalado libros en los últimos doce meses. Y aún mayor es el porcentaje que no ha pisado una biblioteca en todo este tiempo. En última instancia no sorprende, desde luego, que casi el 70% de la población considere que en España se lee poco.
Fuente: El Mundo